En el marco de IBEROCOCINAS 2026, se inauguró la exposición “Subsistencia y convivencia: La alimentación como parte de la relación con animales y plantas”, una propuesta que invita a conocer cómo las sociedades prehispánicas se relacionaban con su entorno natural a través de la alimentación, sus prácticas cotidianas y sus conocimientos ancestrales.
La muestra, ubicada en el Museo Parque Arqueológico Cerro de Hojas Jaboncillo, en Portoviejo, es el resultado del trabajo articulado entre la Corporación Ciudad Alfaro (CCA) y el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC).
Durante la apertura, la directora de la Corporación Ciudad Alfaro, Doménika Sánchez, destacó que esta cooperación interinstitucional permite sumar esfuerzos para la investigación, conservación, puesta en valor y difusión del patrimonio cultural ecuatoriano.
La exposición incorpora bienes arqueológicos que forman parte de las reservas del Museo Bahía de Caráquez y del Museo Manta. A través de piezas como metates, manos de moler, compoteras, cuencos, botellas y morteros, los visitantes pueden aproximarse a las formas de procesar, preparar, servir y consumir alimentos en las sociedades antiguas, comprendiendo también la relación de sus habitantes con los recursos del mar y su entorno natural.
Entre las culturas representadas se encuentran Valdivia, Chorrera, Bahía, Guangala, La Tolita, Jama-Coaque y Manteño, cuyos bienes constituyen testimonios materiales de la diversidad cultural y de los conocimientos desarrollados en el territorio ecuatoriano a lo largo de la historia.
Más allá de la alimentación como una necesidad básica, la muestra propone reconocerla como una expresión de identidad, convivencia e intercambio de saberes, vinculada con la memoria colectiva de los pueblos. En este sentido, la conservación y difusión de estos bienes arqueológicos permite acercar el legado a la ciudadanía y fortalecer el conocimiento sobre la importancia de proteger el patrimonio cultural.
Con estas iniciativas, las instituciones reafirman su compromiso con la salvaguardia del patrimonio, convencidas de que preservarlo es transmitir conocimientos, fortalecer la identidad y garantizar que las nuevas generaciones reconozcan el valor de sus raíces.
Como parte de este gran encuentro, Portoviejo fue sede del IV Encuentro de Cocinas Iberoamericanas, impulsado por IberCocinas, programa de cooperación internacional perteneciente a la Secretaría General Iberoamericana orientado a salvaguardar el patrimonio alimentario, el cual reunió a representantes de distintos países, organismos internacionales, especialistas y portadores de saberes tradicionales de Iberoamérica. Dicho espacio propició el intercambio de experiencias, conocimientos y tradiciones gastronómicas, promoviendo la preservación del patrimonio agroalimentario, la identidad cultural y los saberes ancestrales.
Asimismo, a través de muestras de cocina en vivo, conversatorios y diversos espacios de intercambio cultural, el evento fortaleció el diálogo directo entre comunidades e instituciones, destacando el valor fundamental de la gastronomía como una expresión genuina de identidad, memoria y patrimonio.